El costo de la informalidad y el déficit fiscal

Fecha: 
Lunes, Junio 13, 2016
Resumen: 

Llego al aeropuerto y debo estacionar mi vehículo por al menos tres días. Busco al encargado para consultar si existe una tarifa para estas ocasiones e indica que sí, me toma los datos y pide que lo busque el día de mi regreso. A la vuelta me recibe y ocurre el punto de giro: el empleado llega directamente a mi vehículo y discretamente cambia mi tiquete por otro, “son ¢15 mil”, me dice, los cuales debo pagar ahí. 

Tenía una fuerte sensación de incongruencia, esa de “lo que pasó no es lo que pasó”, me cayó la peseta: no hay tal programa de estacionamiento por días, siempre es por horas, el empleado simplemente tomó un tiquete nuevo, de inmediato lo pagó, me lo entregó para que saliera y mi tiquete quedará en el limbo de los incobrables. Algunos dirán que “pobrecito” el empleado y que se “redondea” el salario y -de por sí- quien pierde es el dueño del parqueo pero no. Ahí perdimos nosotros, el concesionario de este parqueo trabaja con márgenes auditados y la próxima vez que calculen el aumento tarifario estas “ganancias” no reportadas (suyas o de sus empleados) le favorecerán para solicitar un alza, que pagaremos todos.

Periodista: 
Alejandro Trejos, Especialista en Telecomunicaciones
Periodico: 
DIARIO EXTRA
Sección: 
Opinión
Temática: 
Violencia - Estado/Gobierno
Categoría: 
Situación de riesgo
Importancia de Tema: 
Media sin imagen
Modalidad: 
Columna de Opinión
Grupo Etario: 
No se registra
Ubicación Geográfica: 
Todo el país
Actores: 
AMBOS
Instancias Organizacionales: 
Sociedad Civil