Pleitos de grupos delictivos se filtran en barras de fútbol

Fecha: 
Domingo, Septiembre 3, 2017
Resumen: 

Esteban Araya Arias –al igual que muchos otros seguidores del Club Sport Cartaginés– corría por una calle aledaña al estadio brumoso, huyendo de una turba de aficionados del Club Sport Herediano. Él sabía que si caía en sus manos, la historia no terminaría bien.

Sin embargo, sus pies le jugaron una mala pasada y se tropezó. Cuatro seguidores del club rojiamarillo lo vieron en el suelo y lo arrinconaron contra una de las paredes externas del Fello Meza.

Allí, cuatro sujetos, según se ve en videos compartidos en redes sociales, le empezaron a propinar patadas y manotazos, sobre todo en la cabeza. Araya no tenía escape; era uno contra cuatro. Solo intentaba, con dificultad, proteger su rostro.

En medio de la agresión, apareció un quinto aficionado herediano, quien, piedra en mano, se acercó, incluso le pidió espacio a los otros y se la lanzó a Araya, directo a su cabeza.

El seguidor brumoso quedó tendido sobre la calle. Nadie lo ayudó. Tanto la barra blanquiazul como la del Herediano seguían en pleito y, la lluvia de piedras continuaba.

Minutos después, Araya logró ponerse en pie, pero volvió a caer, una y otra vez, al suelo. Más tarde fue llevado al hospital Max Peralta, de la ciudad cartaginesa, ya que tenía una fractura externa en el cráneo.

Esa situación, ocurrida el domingo 27 de agosto, atizó la preocupación de las autoridades sobre la presencia de barrasen los estadios, sea la Garra del Herediano o la Ultra del Saprissa, pues sospechan que grupos criminales se han filtrado entre los de aficionados, lo cual pone en riesgo a la gente que va a disfrutar los juegos a esos recintos.

Así lo aseguró Juan José Andrade, director de la Fuerza Pública, en entrevista con La Nación. Según dijo, muchos de los integrantes de estas barras residen en zonas de alto riesgo social, y están relacionados directamente con la delincuencia que operan en esos sitios.

“Estos miembros suelen vivir en zonas como Pavas, Alajuelita, Desamparados, Hatillo, Las Gradas. Son personas que nos encontramos cuando hacemos alguna labor policial porque están cometiendo algún delito”, puntualizó.

Lo preocupante, según Andrade, es que se mezcla la rivalidad por color deportivo con las rencillas entre bandas.

“La criminalidad trasciende y llega a estas barras. Entonces, en los estadios se encuentran personas que son rivales en la dinámica criminal. Es decir, sabemos que los grupos que operan en Pavas tienen líos con los de Alajuelita; los de Desamparados con Sagrada Familia.

”Nosotros hemos venido constatando que fuera del evento deportivo, esta gente pertenece a grupos delictivos. Entonces, cuando combinamos esas diferencias con una camiseta de fútbol, los líos pasan de las calles a los estadios”, aseveró.

Eso en parte deriva en la detención de más de 300 personas por campeonato nacional, según el Ministerio de Seguridad Pública.

Periodista: 
Katherine Chaves
Periodico: 
La Nación
Sección: 
Sucesos
Temática: 
Violencia
Social
Categoría: 
Situación de riesgo
Importancia de Tema: 
Alta con imagen
Modalidad: 
Nota Informativa
Grupo Etario: 
No se registra
Ubicación Geográfica: 
Todo el país
Actores: 
HOMBRE
Instancias Organizacionales: 
Poder Judicial